COMPROMETASE CON JESUS
Cuando escucha que debe comprometerse a vivir en santidad ¿que es lo se le viene a la mente? ¿A vivir como un monje encerrado en un monasterio? Lo primero que debemos de entender es el significado de estas palabras.
El diccionario define la palabra compromiso como: "Obligación contraída por medio de un acuerdo, o promesa". Cuando aceptamos a Jesús como nuestro Señor y Salvador, nos comprometemos o hacemos un acuerdo con el Señor a vivir una vida en santidad, y El ya se comprometió a ayudarnos y a darnos las fuerzas necesarias para que podamos cumplir nuestra promesa.
La Palabra de Dios nos llama a vivir en santidad porque es una de las características de Dios. 1 Pedro 1:15-16 "Como aquel que nos llamó es Santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: sed santos porque yo soy Santo." Estos versículos nos muestran que Dios nos hace un llamado; una invitación, a que seamos santos para poder participar de su presencia.
La palabra santo no significa como regularmente nos imaginamos a una persona con una aureola; sino más bien, significa algo o alguien apartado para un servicio o uso especial. Nosotros hemos sido escogidos y llamados por Dios para su gloria.
La santidad es un compromiso a caminar y vivir en una manera agradable para Dios. A vivir exclusivamente para Dios todos los días de nuestra vida. Es algo imperativo y no es opcional, es lo que Dios espera de nosotros, y es la característica del testimonio de un verdadero cristiano.
La santidad es necesaria en nuestro vivir diario porque sin ella no podemos ver al Señor. Hebreos 12:14 "Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor." No es posible andar con un pie en el pecado y otro en las cosas de Dios, y pretender que nuestro desempeño agrade a Dios. Quien obra de esa manera sin lugar a dudas esta gobernado por la carne y por mucho que se esfuerce no hará más que desagradar a Dios. Hay muchos que dicen amar a Dios pero con sus hechos lo niegan.
¿Es posible lograr esa vida de Santidad? Claro que si, en la medida que dependamos y seamos guiados por el Espíritu Santo, el nos indicará que es lo que debemos de cambiar en nuestras vidas, como pensamientos, actitudes hacia Dios y hacia nuestro prójimo. Lo uno no puede estar al margen de lo otro.
La santidad, entonces agrada y glorifica a Dios, es nuestro tributo y amor por la Salvación que nos dio. Cuando esa santidad se pone de manifiesto en nuestra vida, eso produce un crecimiento espiritual en nuestra vida, y esta relacionado con la disposición de ser santos, en consonancia con lo que Dios espera de cada uno de nosotros.